
Uno de los aspectos que más hemos de tener en cuenta cuando abrimos un negocio de hostelería es que la imagen de nuestro restaurante, bar o cafetería depende de diversos factores, entre los cuales, el mobiliario de hostelería es fundamental. Vamos a daros algunos motivos por los que debemos darle la importancia que merece.
Elementos que influyen en la imagen de un restaurante
El nombre que le pongamos
No es lo mismo llamar a nuestro restaurante “Bar Manolo” que “Belle Époque”. No es solamente porque busquemos nombres en teoría algo más rebuscados, sino porque el nombre llama a un determinado tipo de cliente u otro. Seguramente el cliente del Bar Manolo no será cliente asiduo del Belle Époque. Con el nombre transmitimos qué tipo de negocio somos, qué es lo que nos gusta y qué es lo que pueden encontrar si nos visitan.
El logotipo
No es lo mismo hacer un rótulo de nuestro negocio con letras convencionales que encargar el diseño de un logotipo. Nuestro restaurante ganará puntos en imagen si tenemos un logo que nos represente. Pero ojo, no es como antaño, donde los logos se dibujaban en una servilleta. Si queremos que nuestro negocio tenga éxito tendremos que encargar el diseño del logotipo.
La importancia del mobiliario de hostelería
Sin embargo, el mobiliario de hostelería supone la guinda del pastel a la hora de poner toda la carne en el asador para que el negocio atraiga clientes. No es necesario comprar el mobiliario más caro, pero sí aquel que responda a la imagen que nosotros queremos dar, eligiendo nuestro propio estilo. Tendremos en cuenta adecuarnos al tipo de cliente que queremos atraer a nuestro negocio, mediando en que se corresponda con el tipo de restaurante que somos. Así, si por ejemplo, tenemos una franquicia de comida rápida, el estilo de mobiliario rústico no nos convendría, ya que estaríamos dando una imagen equívoca. Si por el contrario, somos un restaurante que ofrece menús a buen precio en una estación de servicio, este estilo puede venir que ni pintado.
- Estilo rústico: ideal para pequeños restaurantes, restaurantes de estilo convencional o conservadores
- Estilo vintage: ideal para restaurantes gourmet, de copas o dirigidos a un público más joven
- Estilo nórdico: perfecto para restaurantes de tapas o vinotecas
Motivos por los que el mobiliario de hostelería puede hacerte triunfar
Porque el mobiliario no es solo parte de la decoración, sino el eje del restaurante
Muchas veces tendemos a pensar que el mobiliario es un elemento residual de nuestro negocio, que lo importante reside únicamente en la carta de nuestro restaurante y en la calidad de los platos que ofrecemos. Sin embargo, con el estilo de nuestros muebles le ponemos la guinda a nuestro pastel. La imagen vale más que mil palabras, y lo que mayormente es visible en un restaurante es el mobiliario, entonces, ¿por qué no darle la importancia que merece?
Porque con unas sillas adecuadas permites que tu restaurante sea un lugar de reunión acogedor
Debido a la multitud de opciones de acabados y tapizados disponibles, podemos ubicar en el restaurante sillas que ofrezcan una experiencia de confort y bienestar interesantes. Si conseguimos que nuestros clientes se sientan cómodos estaremos creando un clima acogedor, positivo, que revertirá en una experiencia buena que el cliente recordará durante mucho tiempo. Y es más, puede que lo comente con su entorno, atrayendo por lo tanto a más clientes.
Porque incentivas el interés y la curiosidad a conocerte más
Si buscamos productos de calidad que destaquen por algún motivo (originalidad, calidad, acabado) estamos dando un motivo a los clientes que nos visitan a conocernos más. La lectura de nuestra carta será tomada con mayor atención e ilusión. Nos los habremos ganado desde el principio.
Porque puedes crear el recuerdo positivo que hace que tus clientes vuelvan
La decoración del restaurante a través del mobiliario de hostelería debe perseguir crear un recuerdo positivo asociado a nosotros. Quizá lo consigamos a través del estilo, quizá mediante la originalidad, pero si acertamos en la elección estaremos poniendo las baldosas adecuadas en el camino hacia el éxito.